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Mercado de Teguise

Mercado de Teguise

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Cada domingo por la mañana, las calles empedradas de Teguise (la antigua capital de Lanzarote durante más de cuatro siglos) se transforman en el mercadillo más grande y animado de todo el archipiélago canario. Más de 300 puestos invaden plazas, callejones y rincones de esta villa señorial del siglo XV, creando un espectáculo de colores, aromas y sonidos que atrae tanto a locales como a visitantes.

Una villa con cinco siglos de historia

Antes del mercado, Teguise ya merece una visita. Fue capital de Lanzarote desde el siglo XV hasta 1852, y sus calles conservan un patrimonio arquitectónico notable: casonas señoriales con balcones de madera, la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, el Convento de Santo Domingo (hoy centro de arte) y el palacio del Marqués. Pasear por Teguise es viajar a la Lanzarote nobiliaria, la de los señores feudales y las torres vigía contra los piratas.

El mercado dominical de Teguise llena de vida las calles de la antigua capital de Lanzarote.
El mercado dominical de Teguise llena de vida las calles de la antigua capital de Lanzarote.

Artesanía, sabores y hallazgos inesperados

En los puestos encontrarás de todo: cerámica artesanal lanzaroteña, joyas de olivina (la piedra semipreciosa que solo se encuentra en las playas volcánicas), ropa de lino, sombreros, bolsos de cuero y antigüedades. Pero lo mejor son los productos locales: mojo picón casero, quesos curados, mermeladas de cactus, aloe vera en todas sus formas y los dulces tradicionales de la isla.

Músicos callejeros tocan timple (el pequeño instrumento de cuerda canario) en cada plaza. El ambiente es festivo pero relajado, y las terrazas de los bares y restaurantes de la plaza se llenan desde primera hora. Un cortado con vistas a la iglesia de Guadalupe mientras suena un timple al fondo: eso es domingo en Teguise.

El Castillo de Santa Bárbara

Sobre Teguise se alza el volcán de Guanapay, coronado por el Castillo de Santa Bárbara, una fortaleza del siglo XVI que hoy alberga el Museo de la Piratería. La subida a pie desde el pueblo lleva unos 20 minutos y regala unas vistas panorámicas de toda la isla. Los domingos de mercado también abre sus puertas, y la combinación de mercadillo y castillo convierte la mañana en una experiencia redonda.

Llega temprano, a partir de las 9:00, para disfrutar sin aglomeraciones. A las 11:00 los autobuses turísticos empiezan a llenar las calles. El aparcamiento se complica, así que aparca en las afueras y camina. El mercado cierra sobre las 14:00.

Teguise los domingos es Lanzarote en estado puro: tradición, artesanía, música y sabores locales en un escenario con cinco siglos de historia a sus espaldas.

Consejo LIVVO: Llega temprano para recorrerlo sin aglomeraciones.